Fiscalía investigó casos de tortura

262

La Unidad Especializada en Derechos Humanos del Ministerio Público cuenta con más de cien casos de torturas, en su mayoría que fueron cometidos durante la dictadura de Alfredo Stroessner, en el periodo comprendido entre los años 1935 y 1989, según comentó el fiscal adjunto Ricardo Merlo.

Merlo por su parte indicó que todos los casos están siendo investigados por los fiscales Santiago González Bibolini, Liliana Zayas y Marta Sandoval. Mencionó que los casos ocurrieron hace más de 20 años; sin embargo, resaltó que los hechos de tortura son crímenes de lesa humanidad, por lo que no prescriben.

El vocero principal de la fiscalía señaló que entre los casos más resaltantes se encuentran la imputación contra diez supuestos torturadores. Según los informes, los hechos fueron cometidos entre 1976 y 1978 en el entonces Departamento de Investigaciones de la Policía de la capital, lugar donde los hombres cumplían funciones.

Se trata de Nicolás Lucilo Benítez Santacruz (79), Camilo Almada Morel (75), Juan Aniceto Martínez (65), Eusebio Torres Romero (81), Agustín Belotto Vouga (84), Manuel Crescencio Alcaraz (74), Obdulio Argüello Brítez (77), Mario Flores Cáceres (64), Felipe Nery Saldívar (87), Fortunato Lorenzo Laspina (72).

Otra de las causas emblemáticas involucra al controvertido ex comisario Eusebio Torres, sobre quien pesa múltiples denuncias de torturas a opositores al régimen dictatorial.

Del mismo modo, algunos agentes fiscales  se encuentran investigando los supuestos maltratos, amenazas, insultos y hasta apretones de testículos que aparentemente sufrieron campesinos al ser detenidos luego de la masacre en Curuguaty, registrado el 15 de junio de 2012, donde murieron 17 personas. La denuncia presentó la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy).

Tal pudiera ser el caso de Adalberto Castro, quien recibió graves apremios físicos. Inclusive, un técnico del Ministerio de Agricultura, identificado como Miguel Ángel Correa, había sido detenido en el Hospital de Curuguaty y relatado que los policías que lo aprehendieron le dijeron que le iban a cortar los testículos.

Entre tanto, familiares de 11 labriegos muertos en el enfrentamiento en Marina Cué reclamaron el hecho de que no se hayan investigado sus casos. Esto, teniendo en cuenta que los campesinos fueron condenados a entre 6 y 18 años de cárcel, sin embargo, nunca se investigó la muerte de los labriegos, como tampoco las torturas que supuestamente sufrieron.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *